Tiroiditis de Hashimoto (Tiroiditis linfocítica)

¿QUE SE DENOMINA TIROIDITIS DE HASHIMOTO?

La inflamación de la glándula tiroides se llama tiroiditis. Las causas que provocan tiroiditis son variadas. En Estados Unidos la causa más común de hipotiroidismo corresponde a la tiroiditis de Hashimoto, igualmente denominada tiroiditis linfocítica crónica que es causada por una respuesta autoinmune donde los anticuerpos atacan la tiroides produciendo su inflación crónica.

Aunque esta condición tiende a ser hereditaria, se desconoce por qué una parte de la población la presenta. Como consecuencia, a través del tiempo disminuye gradualmente la capacidad de la glándula de producir hormonas tiroídeas pudiendo generar una tiroiditis hipoactiva o hipotiroidismo.
La tiroiditis de Hashimoto se presenta preferentemente en mujeres de mediana edad sin embargo puede producirse sin distinción de edad ni sexo como en hombres y niños.


¿QUÉ SINTOMAS PRESENTA LA TIROIDITIS DE HASHIMOTO?

No existen síntomas específicos que sean exclusivos de la tiroiditis de Hashimoto.
Considerando que esta alteración se produce de forma paulatina, después de muchos años las personas pueden no mostrar síntomas pero presentar positivamente anticuerpos contra la Tiroperoxidasa (TPO) en exámenes de sangre. A medida que pasa el tiempo se produce agrandamiento e inflamación de la tiroides (bocio), daño crónico de sus células y gradualmente una falla de la tiroides.

Es probable que casi todos los pacientes presenten síntomas de hipotiroidismo (véase el folleto de Hipotiroidismo). El hipotiroidismo puede producir, cansancio, aumento de peso, estreñimiento, aumento de la sensibilidad al frio, piel seca, depresión, dolores musculares, tolerancia reducida al ejercicio y menstruación irregular y profusa.


¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA TIROIDITIS DE HASHIMOTO?

Generalmente el diagnóstico de tiroiditis de Hashimoto se realiza en pacientes que presentan síntomas de hipotiroidismo, habitualmente acompañada de una glándula tiroides físicamente agrandada (bocio) y exámenes de sangre compatibles con hipotiroidismo, TSH elevada y hormona tiroídea (Tiroxina libre) disminuida. Los niveles de anticuerpos contra tiroperoxidasa (TPO) frecuentemente se encuentran elevados.

Esporádicamente y en casos de pacientes con antecedentes familiares de enfermedad tiroidea, la tiroiditis de Hashimoto puede diagnosticarse precozmente a través de pruebas de laboratorio de rutina, , incluso antes de presentar síntomas de hipotiroidismo. Los exámenes de sangre presentan alza leve y aislada de TSH, hormonas tiroideas en niveles normales y anticuerpos TPO positivos.

TRATAMIENTO DE LA TIROIDITIS DE HASHIMOTO

No se requiere tratamiento en el caso de los pacientes con pruebas de función tiroidea normales (TSH y Tiroxina libre) aunque presenten anticuerpos elevados.
El tratamiento consiste en reemplazar de hormona tiroidea en los pacientes que presentan hipotiroidismo más severo (elevada TSH y bajos niveles de hormonas tiroideas). Este reemplazo se administra por vía oral en dosis adecuada, es de bajo costo, es muy efectivo restaurando los niveles normales de hormona tiroidea y mejora los síntomas del hipotiroidismo.

En el caso de los pacientes con tiroiditis de Hashimoto que cursen con hipotiroidismo requieren tratamiento con Levotiroxina durante toda su vida.
Especialmente al comienzo de la enfermedad se debe buscar la dosis adecuada para cada paciente, para esto se requieren exámenes de TSH cada 6 a 8 semanas posterior a cualquier ajuste de dosis. Luego de encontrar la dosis adecuada, generalmente es suficiente hacer el examen de TSH una vez al año.

Los pacientes que toman la levotiroxina en una dosis apropiada no presentan efectos colaterales. Sin embargo, en los casos en que toman una dosis insuficiente la TSH se mantiene elevada y estos pacientes podrían seguir con síntomas de hipotiroidismo. Por el contrario, cuando la dosis es superior a la requerida, los niveles de TSH se van a suprimir desarrollando síntomas de hipertiroidismo.