Embarazo y Enfermedad de la Tiroides Parte 2

EMBARAZO E HIPOTIROIDISMO

¿POR QUÉ SE PRODUCE HIPOTIROIDISMO EN EL EMBARAZO?

Durante el embarazo, la enfermedad auto inmune llamada tiroiditis de Hashimoto es la causa más frecuente (véase el folleto de Hipotiroidismo). El hipotiroidismo se puede producir en el embarazo por una presentación temprana de la tiroiditis de Hashimoto, por un tratamiento mal realizado a una mujer con historia previa de hipotiroidismo por muchas causas o por tratamiento excesivo a una mujer hipertiroidea con drogas anti tiroideas. Durante el embarazo, alrededor del 2,5% de las mujeres presentarán una TSH levemente elevada de más de 6 y el 0,4% presentarán una TSH mayor de 10.


¿QUÉ RIESGOS TIENE UNA MADRE CON HIPOTIROIDISMO?

Cuando una madre no se trata o se trata en forma inadecuada, el hipotiroidismo pueden presentar diferentes complicaciones como anemia materna (bajo recuento de glóbulos rojos), miopatía (debilidad y dolor muscular), insuficiencia cardíaca congestiva, pre-eclampsia, anormalidades de la placenta, niños con bajo peso al momento de nacer, y hemorragia (sangrado) durante el post parto. Si el hipotiroidismo es severo estas complicaciones se pueden presentar con mucha mayor frecuencia y en el caso de hipotiroidismo leve, puede ser que no presenten ningún síntoma o pensar que los síntomas se deben al embarazo.

¿QUÉ RIESGOS TIENE EL BEBÉ CUANDO HAY HIPOTIROIDISMO MATERNO?

Para el desarrollo cerebral del bebé la hormona tiroidea es muy importante. Los bebés que nacen con hipotiroidismo congénito (no poseen función tiroidea cuando nacen) pueden presentar anormalidades severas de tipo cognitivo, neurológico y del desarrollo si es que su hipotiroidismo no se detecta y se trata rápidamente. Si el hipotiroidismo se detecta y se trata rápidamente después del nacimiento, se pueden prevenir estas anormalidades del desarrollo. Por lo tanto, a todos los bebés que nacen en los Estados Unidos se les hace un examen para poder detectar a tiempo el hipotiroidismo congénito y tratarlos lo antes posible con hormona tiroidea. No está muy claro lo que el hipotiroidismo materno produce en el desarrollo del cerebro del bebé, pero se sabe que un hipotiroidismo severo que no ha sido tratado en la madre puede llevar a que el cerebro del bebé se desarrolle con alteraciones. Especialmente esto se produce cuando es la falta de yodo lo que provoca el hipotiroidismo materno afectando al bebé. Recientes estudios sugieren anormalidades leves en el desarrollo cerebral de bebés nacidos de madres con hipotiroidismo leve que no fue tratado durante el embarazo. Actualmente no existe un consenso para que todas las mujeres embarazadas se hagan un examen para detectar el hipotiroidismo. A pesar de esto, algunos médicos recomiendan hacer el examen de TSH ya sea antes de embarazarse o a penas el embarazo este confirmado. Esta recomendación tiene mayor fuerza en las mujeres con un riesgo mayor de enfermedad tiroidea, como las que previamente se han tratado por hipertiroidismo, o las que tienen una historia familiar con enfermedad tiroidea y en las mujeres que tienen bocio. Como los requerimientos de hormona tiroidea aumentan durante el embarazo, debe hacerse un examen de TSH en todas las mujeres que tienen un hipotiroidismo establecido a penas se confirme que están embarazadas ya que esto habitualmente va a requerir un aumento en la dosis de levotiroxina. Habitualmente no se requiere mayor control si es que la TSH presenta niveles normales. Esto debe ser consultado con el médico especialmente si está pensando en embarazarse. Cuando su médico ha confirmado el hipotiroidismo en la mujer, debe tratarse con levotiroxina para poder normalizar los valores de TSH y de T4 libre (véase el folleto de Hipotiroidismo).


¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO DE LA MUJER EMBARAZADA QUE TIENE HIPOTIROIDISMO?

El tratamiento para la mujer embarazada dependerá de la cantidad de hormona tiroidea que se requiera para un adecuado reemplazo, la que se administra en la forma de levotiroxina sintética (véase el folleto de Hipotiroidismo). Durante el embarazo habitualmente los requerimientos de levotiroxina aumentan llegando a veces a un 25% o 50% más de la dosis habitual e incluso en forma ocasional se puede llegar a duplicar la dosis. Lo ideal es que en las mujeres hipotiroideas antes del embarazo, la dosis de levotiroxina sea optimizada. A penas se confirme el embarazo en las mujeres con hipotiroidismo, el médico debe medir la función tiroidea para ajustar la dosis y mantener la TSH en un nivel normal. Los exámenes que miden la función tiroidea se deben tomar cada 6 a 8 semanas durante todo el embarazo para asegurar que la función tiroidea esta normal. Si se llega a requerir cambiar la dosis de levotiroxina, estos exámenes de la función tiroidea deben repetirse 4 semanas después del cambio. Luego del nacimiento del bebé y dependiendo de lo indicado por el médico, la dosis de levotiroxina podría volver al mismo nivel previo al embarazo. Durante el embarazo, la madre puede estar tomando vitaminas que contienen hierro las que pueden impedir la correcta absorción de la hormona tiroidea en el tracto gastrointestinal. Por esto, no deben tomarse al mismo tiempo la levotiroxina y las vitaminas con hierro, su ingesta debe estar separada por al menos 2 a 3 horas entre una y otra.