Glándula Tiroides, su funcionamiento y diagnóstico de disfunción

DESCRIPCIÓN DE LA GLÁNDULA TIROIDES

La glándula tiroides habitualmente se ubica en la parte frontal inferior del cuello y tiene forma de mariposa, su función es producir y almacenar las hormonas tiroideas, para liberarlas al torrente sanguíneo y ser transportadas a todas las células del cuerpo.
La función de las hormonas tiroideas es ayudar a utilizar la energía corporal, mantener la temperatura y el normal funcionamiento del cerebro, corazón, músculos y otros órganos.

FUNCIÓN DE LA GLÁNDULA TIROIDES

La glándula tiroides secreta principalmente la hormona tiroxina (T4) que contiene cuatro átomos de yodo. Para poder actuar la tiroxina se convierte en triiodotironina (T3), por la pérdida de un átomo de yodo. Este proceso se produce principalmente en el hígado y el cerebro donde la T3 ejerce su acción.
La hormona estimulante de la tiroides también conocida como TSH, se produce en la glándula pituitaria, está localizada en la base del cerebro y se encarga de regular la cantidad de tiroxina que se produce.
Dependiendo de la cantidad de tiroxina, la glándula pituitaria produce TSH y la envía a la circulación sanguínea. Si la pituitaria detecta bajo nivel de hormona tiroidea, produce más TSH para que la glándula tiroides produzca más tiroxina. Cuando el nivel de tiroxina en la sangre sube por sobre cierto nivel, la pituitaria deja de producir TSH. Se podría decir que la tiroides y la pituitaria funcionan de forma similar a un calentador y un termostato. Cuando baja la temperatura, el termostato lo detecta y enciende el calentador.

funcion-tiroidea

Y al revés, cuando sube la temperatura a un nivel apropiado, el termostato apaga el calentador. De manera similar la tiroides y la pituitaria se encienden y se apagan, lo que se ilustra en la figura de más abajo.
En la sangre, la T3 y T4 se transportan unidas a proteínas específicas. En ciertas situaciones el nivel de estas proteínas puede cambiar lo que también afecta los niveles de estas hormonas Con frecuencia, esto es lo que sucede durante el embarazo y cuando se toman píldoras anticonceptivas.
La medición de la tiroxina libre (T4L) es uno de los exámenes de laboratorio que se realiza para evaluar el funcionamiento de la glándula.

La tiroxina libre evita cualquier cambio que las proteínas podrían tener, lo que nos da un valor más exacto para el nivel de tiroxina circulante (ver texto más abajo).
EXÁMENES DE LABORATORIO
Los exámenes sanguíneos de laboratorio que miden la TSH, T4, T3 y T4 libre son habitualmente solicitados y de fácil acceso.

Los exámenes que miden la función de la tiroides son los siguientes:

EXAMEN DE TSH

Inicialmente, una de las mejores formas de medir la función de la tiroides es mediante el nivel de TSH en la sangre. Si la TSH está elevada, hay un problema que indica una falla de la glándula tiroides y se conoce como hipotiroidismo primario.
Si la TSH esta baja, habitualmente muestra que hay una glándula tiroides hiperactiva produciendo demasiada hormona tiroidea lo que se conoce como hipertiroidismo.

A veces, un problema en la glándula pituitaria puede producir una baja en la TSH lo que evita que se produzca TSH en cantidad suficiente para estimular la tiroides, esto se conoce como Hipotiroidismo secundario.
Un nivel normal de TSH en la mayoría de las personas sanas, indica que la tiroides está funcionando normalmente.

EXÁMENES DE T4 (Tiroxina)
La tiroxina se encuentra en la sangre de dos maneras:

a) Tiroxina no libre o T4 total, está ligada a proteínas lo que evita su entrada a los tejidos que requieren hormona tiroidea.
b) Tiroxina libre (T4L), que ingresa a varios tejidos blanco donde puede actuar. Para evaluar la función de la tiroides, la tiroxina libre es la más importante. Los exámenes que miden esta fracción se conocen como T4L (FT4 en inglés) Cuando existe hipertiroidismo la T4L estará elevada y cuando hay hipotiroidismo, la T4L estará disminuida

El examen donde se combina la medición de TSH con T4L permite determinar exactamente el funcionamiento de la glándula tiroides.
Un nivel alto de TSH y un nivel bajo de T4L indica enfermedad de la glándula tiroides lo que se conoce como Hipotiroidismo Primario. Un nivel bajo de TSH junto con un nivel bajo de T4L indica un hipotiroidismo debido a un problema en la glándula pituitaria. Un nivel bajo de TSH y T4L elevada indica hipertiroidismo.

EXÁMENES DE T3

Los exámenes sanguíneos de T3 ayudan a diagnosticar el hipertiroidismo o determinar su severidad.
Un nivel elevado de T3 se presenta en pacientes con hipertiroidismo. En algunos casos con TSH baja, la T4 libre esta normal y solo la T3 esta elevada. En los casos de hipotiroidismo, la T3 es el último examen en alterarse por lo rara vez es útil su determinación. Incluso en hipotiroidismo severo la T3 puede estar normal con TSH elevada y T4L baja.

Los niveles de T3 y T4 totales pueden encontrarse elevados en algunos casos como el embarazo y durante la toma de píldoras anticonceptivas. Esto se debe a que el estrógeno aumenta el nivel de unión de proteínas que transporta la T3 y T4. Para poder evaluar la tiroides en estos casos, es mejor solicitar tanto los niveles de TSH como de tiroxina libre.

EXÁMENES DE ANTICUERPOS DE TIROIDES

Los anticuerpos son producidos por los linfocitos que son células sanguíneas del sistema inmune del organismo y nos protegen de invasores como bacterias y virus ayudando a su destrucción. Los linfocitos producen anticuerpos contra la propia tiroides en muchos de los pacientes que tienen hipertiroidismo o hipotiroidismo, lo que estimula o daña la glándula tiroides.
Medir los niveles de anticuerpos contra la tiroides ayuda a diagnosticar las posibles causas de los problemas de la tiroides.

Existen dos anticuerpos que causan problemas a las proteínas de las células de la tiroides y son la peroxidasa tiroidea y la tiroglobulina. Cuando hay niveles positivos de anticuerpos anti peroxidasa tiroidea y/o anti tiroglobulina en un paciente con hipotiroidismo se hace el diagnóstico de tiroiditis de Hashimoto. Cuando estos anticuerpos están positivos en un paciente con hipertiroidismo, lo más probable es que se diagnostique una enfermedad autoinmune de la tiroides.

TIROGLOBULINA

Tanto las células tiroideas normales como las cancerosas producen una proteína llamada tiroglobulina (Tg). Esta proteína no mide la función de la glándula ni ayuda al diagnóstico de cáncer de tiroides cuando la glándula está presente. Se mide habitualmente para monitorear a pacientes que han sido operados de cáncer de tiroides después de su tratamiento.
Aunque el examen de tiroglobulina se pide frecuentemente en ciertos casos y pacientes, no representa una medición primaria de la función tiroidea.

EXÁMENES NO SANGUÍNEOS CAPTACIÓN DE YODO RADIOACTIVO

La glándula tiroides necesita mucho yodo que extrae de la sangre mediante un mecanismo muy activo, para producir un adecuado nivel de T4 que a su vez contiene también mucho yodo. Debido a esto, esta actividad se puede medir haciendo que un paciente ingiera una pequeña cantidad de yodo radioactivo. Esta radioactividad puede ser medida por el médico y así saber a qué lugar van las moléculas de yodo.

Los médicos pueden determinar si la glándula tiroides funciona normalmente midiendo la radioactividad que puede captar lo que conoce como Captación de yodo radioactivo con sus siglas en ingles RAUI.

En el hipertiroidismo se observa una RAUI muy alta ya que su glándula tiroides esta hiperactiva. Por el contrario, en el hipotiroidismo, se observa una RAUI muy baja ya que su glándula tiroides esta hipoactiva. Además de la captación de yodo radioactivo se puede realizar un scanner tiroideo que muestra una foto de la glándula.